Tabaco y lenguaje corporal (2): el cigarrillo
Tal vez se haya visto abrumado al analizar el lenguaje corporal de su interlocutor. Se compone de demasiados gestos, de demasiadas velocidades. La inclinación de la cabeza, gestos de la cara, posiciones de los ojos, dirección del tronco y la cadera. Piernas, brazos, manos, pies… incluso dedos. A veces, simplemente es más fácil fijarse en algo especialmente significativo que delate mucho del estrés y pensamiento de nuestro interlocutor. Los cigarrillos son ese delator. Si lee este artículo, descubrirá los muchos significados del humo del tabaco en el lenguaje no verbal y lo fácilmente que descubrirá el estado de su interlocutor gracias a ellos. Aumentará su percepción de los sentimientos de su interlocutor fumador en un 50%.
Al igual que fumar en pipa, fumar un cigarrillo es un pequeño ritual hecho para mitigar estrés. Sin embargo, es un ritual mucho más rápido y, es un hecho probado, que los fumadores de cigarrillos son más rápidos tomando decisiones.
Los cigarrillos no obstante, tienen más señas que delatan la actitud del fumador. La primera de ellas es la dirección en la que exhala el humo. Las personas que confían en sí mismas, que tienen una actitud positiva o que se sienten superiores a los demás exhalan, la mayor parte de las veces, el humo hacia arriba. Por el contrario, los que están en actitud negativa o de sospecha, exhalan la mayoría de las veces hacia abajo. No está de más que tenga cuidado en esta interpretación, porque hay gente que exhala hacia arriba o a otro lado para no molestar a los demás. Conviene que, una vez vista la dirección general del humo, confirme sus conclusiones con las demás posiciones de su cuerpo.
En el lenguaje corporal, existe también una relación entre la velocidad a la que se exhala el humo y los sentimientos del fumador. Cuanto más rápido se exhala el humo hacia arriba, más seguro se siente el fumador. Cuanto más rápido se exhala el humo hacia abajo, más negativo se siente el fumador.
En los negocios, cuando un fumador decide comprar exhala el humo hacia arriba, mientras que el que decide no comprar lo exhala hacia abajo. Si ve esto, reinicie su discurso remarcando los beneficios que le proporcionaría la compra, para darle tiempo a repensarlo.
Existe un último signo delator en el fumador de cigarrillos, que es exhalar el humo por la nariz. Es el signo en el que e fumador se siente más seguro y superior. El humo va hacia abajo solo por la posición de las fosas nasales, pero la intención del fumador es lanzarlo desde lo más arriba que pueda, que es su nariz y no su boca. Si baja la cabeza mientras lo hace, el fumador se ha vuelto hostil y quiere parecer un toro embravecido.
Si es usted fumador, use todas estas posiciones mientras conversa y analice sus sentimientos mientras lo hace. Comprenderá así, mediante su propia experiencia, los sentimientos que tengan los demás. Si usted no fuma, charle con fumadores y fíjese en todos estos gestos mientras cambian los temas de conversación. Fabule, intente comprender lo que le inspira cada tema solo con la posición del humo del tabaco.
En próximos artículos trataré a los fumadores de puros y a las señales generales con los cigarrillos. No dude en comentar cualquier duda o sugerencia. Prometo leer sus comentarios.